16-18/9/2005

Durante tres días nos hemos embarcado en uno de los cruceros de buceo que operan en la costa de la Gran Barrera. Hemos podido disfrutar de las aguas llenas de vida del mayor arrecife coralino del mundo. Han sido 9 inmersiones por el coral, una de ellas nocturna con la luna llena iluminando el fondo.

Entre la fauna observada, además de las miríadas de peces coralinos, hemos podido ver varias tortugas marinas y un tiburón de puntas blancas que nos paso a pocos metros en medio de un increíble arrecife.

Nos ha sorprendido el control que hay sobre las inmersiones que hace cada persona del barco. Antes de lanzarte al agua, pasas por un supervisor que apunta tu nombre y la hora a la que te tiras al agua. Cuando sales, apunta todos los datos del ordenador de buceo y con todo el equipo y chorreando te hace firmar en la lista.

Parece ser que hace unos anyos una pareja de buceadores se quedo en la agua y el barco salio sin ellos, quiza por eso te cuentan y recuentan tanto.

Ademas de la fauna “piscicola” hemos podido ver algunos cetáceos, en la travesía de Cairns a la Barrera, pudimos ver unos pocos delfines mulares. El sábado mientras descansábamos después de una inmersión la cocinera grito “Whale jumping!!” A cosa de un kilómetro en la línea del horizonte una yubarta de 15 metros saltaba, en cada salto todo el animal salía del agua y caía con gran estrépito.

Las próximas semanas, esperamos verlas mucho más cerca, pero eso esta unos 1.500 Km más abajo.

Mañana cogemos la siguiente furgoneta que será nuestra casa durante 15 días. Ahora nos espera la selva tropical de Queensland.