4/9/2005

Nuestra llegada a Darwin a las 4:30 AM fue la culminación a más de 26 horas de viaje. En el aeropuerto fueron muy amables con nosotros, las maletas salieron rápido y enseguida estábamos en un taxi camino del hotel.

La llegada al hotel fue graciosa, la chica de la recepción esperaba con una sonrisa a los descolocados viajeros que venían de la lejana Europa sin saber en que hora vivían. “Buenas noches” dijimos, “buenos días” nos respondió. Detrás de nosotros llegaron algunos compañeros de vuelo que no podían ocultar el cansancio y descoloque por la diferencia horaria.

Una vez en la habitación caímos fulminados en la cama, lo siguiente que se es que los pájaros nos despertaron, era la 1 de la tarde. Para mí como si hubieran pasado 10 minutos. Llevábamos durmiendo 8 horas.

Ya estábamos en Australia.