6-9-2005

Después de la jornada de aclimatación hemos cogido la furgoneta y nos ponemos camino de Kakadu.

Nos esperan 240 Km de carretera hasta el más importante de los parques australianos. A medida que nos alejamos de Darwin las casas van desapareciendo y nos vamos metiendo en el Outback, kilómetros y kilómetros de sabana de eucaliptos. Poco a poco van apareciendo entre los árboles enormes termiteros de hasta 5 metros de altura en medio de la sabana.

Nuestra primera parada en Kakadu es en el Billabong Mamukala. Los billabongs son lagunas en medio de la sabana que aún acumulan agua y que albergan una abundante avifauna, todo ello rodeado de una fascinante vegetación.

En la laguna vemos grandes bandadas de gansos urraca, ave característica de Kakadu, junto a ellas calamones iguales que los españoles, algún morito (el mismo también que en España) además de garzas y patos de diversas especies.

Al caer la tarde buscamos una zona de acampada donde dormir, el atardecer nos pilla conduciendo por en medio de uno de los pequeños y superficiales incendios que se provocan para mantener los bosques, aunque suene increíble el fuego es necesario para la conservación de Kakadu.

Pasamos la primera noche en la furgoneta, la noche nos sorprende y dormimos en el parking del centro de visitantes del parque en Jabiru.